¿CUÁNDO CONVIENE SACAR UN PRÉSTAMO BANCARIO?

Un préstamo bancario es conveniente para solventar emergencias, invertir, emprender un negocio o incluso mejorarlo. Pero debes ser cauteloso y saber cuándo es apropiado firmar uno o podría haber desafortunadas consecuencias.

¿Por tu cabeza ronda la idea de pedir un préstamo bancario para remodelar tu casa, comenzar el proyecto de tus sueños, salir de una mala racha o para optimizar procesos en tu empresa que te permitan generar más ganancias?

Los préstamos que otorgan las instituciones financieras han ayudado a muchas personas y empresas a cumplir sus objetivos, sortear eventos planificados o no planificados. Sin embargo, no siempre resultan tan convenientes como podría pensarse.

¿Por qué? Al ser dinero que tenemos que regresar al banco, muchas veces, por cualquier motivo, no cumplimos en tiempo y forma con esta obligación. Es entonces cuando se presentan las dificultades que nos dejan pensando cómo salir de deudas y con la incertidumbre de perder nuestras posesiones.

Por eso, antes de solicitar un préstamo, es importante informarse acerca de estos servicios financieros, conocer bien qué son, cómo funcionan, qué tipos hay, cuándo es bueno contratar uno, qué se necesita para hacerlo y con qué institución es conveniente sacarlo.

Ahora bien, comencemos ¿Qué es un préstamo bancario y cómo funciona?

Un préstamo bancario es un acuerdo que se hace con el banco para que nos preste dinero y poder utilizarlo para nuestros propios fines. Asimismo, el acuerdo incluye la devolución del dinero más los intereses generados por contratación, gestión y penalizaciones por pago anticipado (en algunos casos) o por impago.

¿Cómo funcionan las entidades financieras?

Cuando se solicita un préstamo bancario, lo primero que la entidad financiera evalúa es la capacidad de pago del solicitante. Así sabrá si la persona cuenta con suficientes recursos para devolver el préstamo conforme a los plazos acordados previamente.

Asimismo, verifican el comportamiento crediticio del solicitante. ¿Qué quiere decir esto? La institución revisa el Reporte Especial de Buró de Crédito para conocer si la persona en cuestión es puntual o no con el pago de sus deudas. Si no lo es, será poco probable que se autorice el préstamo.

Una vez verificada la capacidad de pago y el correcto comportamiento crediticio del solicitante, la entidad financiera diseñará la estructura de pago para garantizar la devolución total del dinero prestado, junto con las obligaciones contraídas como intereses y/o comisiones.

¿Qué tipos de préstamos puedes conseguir en el mercado financiero?

Las lista de préstamos bancarios es variada. En el mercado financiero mexicano podemos encontrar préstamos personales, al consumo, de nómina, de estudio e hipotecarios.

1.Préstamos Personales: Se solicitan para cubrir necesidades de dinero específicas en un determinado momento. Por lo general se tratan de cantidades pequeñas y suelen tener plazos de devolución a corto plazo. La institución financiera adelantará una cantidad de dinero al solicitante, con la obligación de devolverlo según los intereses pactados más los gastos resultado de la operación.

Las entidades de crédito ofrecen infinidad de préstamos personales con distintos nombres comerciales. Sin embargo, todos son prácticamente lo mismo.

2.Préstamos al Consumo: Estos se utilizan para financiar productos o servicios no perecederos. Es decir, que son duraderos. Por ejemplo: un automóvil, muebles, electrodomésticos, maquinaria, equipo de trabajo, etc. Por lo regular son de cantidades no muy altas y con espacios breves de tiempo para la devolución.

Asimismo, la OBS subraya que los préstamos al consumo pueden adoptar tres formas principales.

  • Préstamo: Es el acuerdo en el que el prestamista recupera el dinero que ha dejado al consumidor más los intereses adicionales. Para ello se establece una fecha determinada en que la persona deberá haber cumplido con su obligación conforme el contrato.
  • Pagos aplazados. Los pagos aplazados establecen periodos para que el consumidor devuelva una parte de lo que le prestaron. Por lo regular son cuotas mensuales.
  • Aperturas de crédito. El banco o entidad prestamista se compromete a “conceder en el futuro un crédito a favor del cliente, fijando la modalidad, importe, intereses y plazos, sujeto a la condición de que se devolverá el importe del crédito más los intereses”, explica Roberto Vázquez Burguillo, especialista en finanzas y economía.

3.Préstamos de Nómina: Como bien define BBVA, este tipo de préstamo es uno de fácil acceso para clientes que reciben el pago de su nómina en cualquier institución de la banca tradicional.

Según la revista digital Alto Nivel, “son préstamos que se otorgan a las personas cuyo salario se deposita en una cuenta de nómina gestionada por la misma institución bancaria que ofrece el servicio”. Así, el pago se les descuenta directamente de la nómina según el plazo acordado.

4.Préstamos de Estudio: Las personas los solicitan para financiar cursos, maestrías, doctorados, becas, estudios en el extranjero. En general sirven para facilitar la formación académica.

5.Préstamos Hipotecarios: En comparación con los de estudio, los préstamos hipotecarios son más conocidos. Se trata de un contrato garantizado por bienes inmuebles. A cambio del capital otorgado, el comprador se compromete a devolver los fondos en cierto tiempo y bajo un determinado costo. Si el beneficiado con el préstamo no cumple con los términos del contrato, el prestamista pasará a poseer el inmueble.

UP